lunes, diciembre 19, 2005

Proceso de reorganización emocional

Anclado en la rutina
minusválido / con la sensibilidad amputada
oídos prevenidos de oír / medicados
anestesia / calmante
para una esquizofrenia propia
de quien tiene poros
que quieren transpirar
tanto sudor para dentro
tanto sudor para fuera
corazonadas y entusiasmo
vueltas de tuerca a la mecánica
del todo bien

y sin embargo,
anclado en la rutina,
me evado de oír con mis oídos
que tienen orejeras
(mirar para el frente,
que el camino si no es derecho
y para arriba / mirada en alto,
es camino pifiado
algo así como un error incurable)
chaleco de fuerza
destino único vital (in)móvil

Despertate, man,
ya empezó a clarear
despabilate que la compu te espera
la mañana primitiva el almuerzo
y la tarde que va y va
con tanto ritmo psicótico
cinta en serie
que no sufre cambios de marcha
mayores brotes emocionales
picos depresivos o eufóricos;

anclado en la rutina
los oídos aprenden a oír
discriminando
la voz necesaria y práctica
de los sonidos que puedan
entorpecer la efectividad
con terroncitos de ternura.

Anclado en la rutina,
bendito mi oído que todavía
se da permiso para percibir un amanecer
de día cualquiera / que justo es éste
que me oye despertar
para anclarme nuevamente en la rutina,
que ya estoy
poco a poco,
acostumbrándome a oír
con más naturalidad.

Raoul Brezniev