miércoles, mayo 31, 2006

Apostillas al disco “Dejarte ir” de Julián Villarraza


Disco acuático, muy a tono con estos tiempos de fluidez. Doy fe que el concepto viene de antes de "Acuanauta" de Melero. Aires al recién citado y al Cerati de los `90 (o al de ahora con del “Ahí vamos”, que es lo mismo). Programaciones, guitarras. Voces distorsionadas. Alto pop, poemas luminosos, formas sin bordes, río sin orillas. Todo el disco huele a despedida. De un amor. De un lugar. Pero despedida alegre, al fin.

Tracks reviús:
1) De cero. Suena a "Deseo", a un deseo movilizador, el de seguir buscando paisajes psíquicos-físicos nuevos. ¿El deseo de estar bien? Aires a “Bocanada”, de Cerati. “Ni un solo recuerdo me quiero llevar” (Limpio Ala). Letra junto a Silvio Godoy y la guitarra precisa de Rodo Luján.

2) Paisaje. Prolijidad entrerriana (a lo Entre Ríos). “Nubes, formas, paisajes de agua”. Un viaje en submarino individual donde el resto de los elementos descriptos en la canción es Nada… o el devenir mismo. Letra junto a Malala Haimovich.

3) Dejarte Ir. La programación del comienzo es contundente. Una carta personal, un comienzo de la despedida. El principio del fin del duelo. “Guardar como…” y escucharla en abandonos venideros propios. Los saltos en los loops, errores contenidos. Conclusión: “Fue lo mejor dejarte ir”. Firma, sello, y vuelta de hoja.

4) Cactus. Instrumental. Mas extraño que el amor entre el androide y la pelícana, este es el amor entre un ritmo norteño y la electrónica. Si lo agarra Santaolalla lo transforma en un nuevo “Bajo Fondo”

5) Mulita. Instrumental too. Empieza como una chacarera, luego se suma la guitarra y después el tema muta hacia un híbrido folclórico-tanguero algo piazzolezco. Cortito y contundente. Basado en un loop percusivo de Dj Cortamambo del que –por suerte- quedó muy poco.

6) Ayer. Hermoso tema, remite al Melero de “Rocío”. “Quería quedarme mas”. Nosotros también. Una gemita pop de apenas dos minutos.

7) Instante. Suspensión. La consciencia de la irreversibilidad del paso del tiempo. Bien, baby, es el momento de empezar a disfrutar –de acuerdo a la experiencia- los instantes que vienen. Lo pasado pensado, ok; ahora abramos la puerta… oh…sí… también puede haber sol. Al final, un latido de corazón, nuestro metrónomo del cosmos.

8) Otra vez. Oh, no, maldición… un sonido que –sabemos- no se borrará de la cabeza por un buen tiempo… desde la guitarra de Lolo que no me pasaba. Otro Jade entre canto rodado. Un polvo casi popfecto. Ideal para bailar si nuestros brazos y piernas se pudieran estiraaaaaaaar un poco, sutilmente, con el movimiento. También para escuchar una tardecita de verano en el campo, a cielo abierto; con ruidos de chicharras y los primeros mosquitos zumbando nuestras conciencias.

9) Sentirme Bien. Bueno, pensaba que esto no acaba mas. Luego del clímax, el polvo de estrellas popfecto. Un tema que haría reconciliar a cualquier estrella pop con sus antiguos fans. Sería un regreso triunfal. ¡Pero el tema sale antes de que eso suceda! ¡No se lo pierdan! Una despedida que mojaría la bombachita de aquella a quien definitivamente, en este sencillo y emotivo acto, termina de despedir, no si antes firmar el comprobante que así lo atestigua (este disco) y sellarlo con este tema que darán ganas de hacer imprimir en un sencillo de vinilo para escuchar una y otra vez, una y otra vez. Colaboran en el resultado final: Silvio Godoy con las letras y Florencia Penna con los coros.

10) Bonus. Bueno, el cigarrillo final. O un mate en la cama, con el sol entrando por las rendijas de la persiana. Y esto es todo amigos. El resto, mas adelante y en otro lugar.

Maxi Sanguinetti


Quería quedarme más...
Pregnante, un simpático ícono se desprende de la tapa de Dejarte ir... nadie mejor que el autor para sintetizar a su trabajo y a sí mismo en una representación. Fotógrafo y diseñador gráfico, quién haya trabajando con Julián en estos terrenos sabe de su obsesión visual. Así pues, descartada por los costos la portada original del disco (un living lacónico de solitario sillón en un ángulo y ventanal en otro), se nos ofrece ahora una minimal silueta simbólica: Mulita del litoral, de hábitos nocturnos y andar solitario, gusta refugiarse en cuevas. Literales o virtuales, en ellas saborea su labor creativa. Punk de peluche, dark optimista, crespo pompón pop. Un draculín montaraz de tez lunar envuelto en impecable negro. Y allá se va (al sur), mientras suena el charango entre la distorsión, con humor nostálgico y guiño sutil...

Flor

Mas Info: www.julianvillarraza.com