lunes, abril 04, 2005

Finis


"La campana de la iglesia que hay a menos de una cuadra de casa empezó a doblar a duelo, indicando que finalmente el Papa Juan Pablo II había muerto. Tengo una sensación extraña, si un comando maniqueo me forzara a trazar una línea entre los buenos y los malos y me obligaran a decir de que lado colocaría a Karol Wojtyla, seguramente lo pondría del lado de los malos, hay demasiadas cosas imperdonables: su profundo conservadurismo a la prevención de embarazos y enfermedades roza la propaganda genocida, también está el crecimiento del Opus Dei, la persecución a la Iglesia de la Liberación -que alcanzó su punto cúlmine en el aberrante reproche que le hizo a la valiente iglesia nicaraguense-, la indiferencia en sus primeros años de papado ante los criminales que aún gobernaban la mayor parte de Sudamérica, la intolerancia sexual y de costumbres, el machismo, la expansión de la culpa y el pecado como virus contagiosos.. hay muchas cosas y todos las saben, así que no voy a hablar al pedo.(...)"

(Nota completa acá)